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19 enero 2009 _ guerrero espectral amarillo [kin o76]
Datar arquitectura antigua nunca ha sido algo sencillo. De hecho, los monumentos, en sí, no pueden ser datados. El método del Carbono 14 es efectivo, pero como el propio nombre indica, lo que data es el carbono y el granito, que se utilizó para la construcción en tiempos antiguos, no tiene demasiado... al menos no suficiente como para ser utilizado para este propósito... tiene un alto contenido en sílice, ya que proviene de magma compactado por el tiempo y una alta presión, pero carbono... no. Y, de todos modos, se podría calcular lo antigua que es la piedra, pero nunca se sabrá cuando fue tallada y montada en la construcción que se intenta datar... lo entendeis? Asi que lo que siempre se ha hecho, en realidad, es medir, mediante la técnica del carbono 14, los huesos, o restos de fuego, o cualquier cosa que contenga carbono, que se encontrara cerca de las ruinas y concluyendo así, que estructuras como las pirámides tienen la edad aproximada de unos 4500 años, en el más antiguo de los casos...
Lo bueno de la construcción (llamarlo pirámide es arriesgado) que se descubrió en Japón, concretamente en la isla de Yonaguni, es que está bajo el agua. Y lo bueno de que esté bajo el agua, es que le ha crecido coral encima. El coral, al ser una forma de lo que llamamos vida biológica, contiene carbono, y por lo tanto, se puede calcular cuanto tiempo hace que empezó a crecer. Pues bien... y aquí viene lo interesante... lo que descubrieron fue, que la supuesta pirámide y los restos de la ciudad sumergida, habian quedado bajo el agua hace, al menos, ¡¡¡10,000 años!!!, coincidiendo con el derretimiento de la última era glacial, cuando subió el nivel del mar y cubrió la tierra... os suena de algo? Hay más de 500 historias de diluvios e inundaciones por todo el mundo que pertenecen a los mitos de casi todas nuestras culturas ancestrales y que hablan de civilizaciones que estaban aquí antes de ese diluvio y que tenian un conocimiento avanzadísimo y unas aptitudes que nos parecen sobrehumanas.

Pero más allá de eso, que si no nos iriamos a otro tema, hemos de tener en cuenta que... enormes bloques de piedra, montados en una estructura piramidal, con una supuesta sociedad viviendo de un modo organizado y con algo parecido a tecnología... ¿hace diez mil años? Pero si hace diez mil años estabamos... según nuestros libros de historia... a finales del paleolítico superior o principios del epipaleolítico! Eso es la edad de piedra!! Nómadas cazadores y recolectores. En teoría, no deberian estar viviendo de esa manera y mucho menos construir cosas tan vastas, puesto que con instrumental de piedra no se pueden tallar enormes bloques de granito para hacer una pirámide o cualquier otra cosa.
A demás de su edad, lo que es realmente curioso de este hallazgo, es su localización. Se encuentra situado muy cerca de la latitud 19,47º Norte, respcto al ecuador. Y os preguntareis... ¿porque ese dato es algo significativo?
Y si os digo que la tormenta rotacional roja de Jupiter (ver imagen) se mantiene fija en esa latitud... o que los mayores volcanes activos de nuestro planeta o de nuestro sistema solar también se encuentran muy próximos a esa latitud... o que los agujeros negros del sol (ver imagen), comunmente llamados manchas solares, también suelen aparecer en esas latitudes... como colofón final de cosas que se encuentran rondando esas latitudes, tenemos a la ciudad de Teotihuacán, en Méjico. Esta ciudad fue estudiada durante 20 años por un injeniero norte americano, que concluyó que todas sus construcciones, las pirámides del sol y de la luna, la calzada de los muertos, etc..., parecian estar en los lugares precisos que describian las orbitas de los planetas de nuestro sistema solar (ver imagen)... incluyendo a plutón y a neptuno... operaciones realmente complejas de realizar, y más teniendo en cuenta ¡que no podian ver los planetas! El otro dato interesante que encontró, fue que en sus mediciones existía una recurrencia matemática que se repetía por toda la ciudad... esa recurrencia, que aparecía por todas partes, apuntaba hacia la matemática de una esfera con un tetraedro incrustado dentro (ver imagen). Si nos fijamos en esta figura, nos daremos cuenta en seguida de que la latitud en la que la base del tetraedro intersecta la esfera es, precisamente, 19,47 grados!!! Así que no solo la ciudad de Teotihuacán tiene en toda su estructura la recurrencia matemática de un tetraedro inscrito en una esfera, sino que al mismo tiempo, está situada muy cerca de donde los vértices de la base de un tetraedro tocarían la esfera de nuestro planeta... tremendo!

Más información en:
www.wikipedia.org/Estructuras_de_Yonaguni
www.nationalgeographic.com
www.altarcheologie.nl (fotos)
www.futuropasado.com
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