| ÍNDICE de COGNOS |
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Jonh es un científico que nos amplía el significado del ciclo de la precesión de los equinoccios. Al igual que Walter Crutenden en nuestro capítulo anterior, nos explica que el ciclo de la precesión de los equinoccios, los 26000 años que el sol tarda en moverse a través de la galaxia, era bien conocido por los mayas.
Uno de los calendarios maya, la cuenta larga, nos muestra como funciona el ciclo de la precesión de los equinoccios. Este calendario funciona a base ciclos de periodos de días que anidan unos dentro de otros. Es un calendario fractal. (en el capítulo 7 se explica lo que es un fractal)
Aquí vemos como 1 kin es como uno de nuestro días, 1 uinal, son 20 kines y un tun son 360 kines. 20 tunes (años), son 1 katun, o 7200 kines (días). 20 katunes, son 1 baktun, o 144000 kines. Si entonces juntamos 13 de estos baktunes, obtendremos un gran ciclo de 5125 tunes (años) y si juntamos cinco de estos grandes ciclos, vamos a dar con un ciclo de presesión de 25625 tunes o años. Esta es la cifra a la que los astrónomos han llegado hace relativamente poco. ¿Como conocían los mayas un ciclo tan vasto de tiempo sin la utilización de los instrumentos de los que disponemos hoy en día?
No sabemos como, pero los mayas, grandes cosmólogos, estaban sincronizados con este ciclo. Según sus conocimientos, la fecha en la que acaba este ciclo de 25625 años, es en el solsticio de invierno del 2012. Contaban que en esa fecha se producía la unión de la madre y el padre cósmicos. Jenkins ha sincronizado la cosmología maya con un software de astronomía llamado “easy cosmos”, y se ha dado cuenta de que en los años de alrededor del 2012 se produce una extraña alineación cósmica, que esta demostrada empíricamente.
Nuestro sol, considerado por los mayas como el primer señor solar o padre cósmico, se ha estado moviendo a través de las constelaciones. A medida que nos aproximamos al 2012, se esta alineando con la banda brillante de la Via Lactea, la cual contiene el centro de la galaxia, que era considerado como la gran madre, el corazón y fuente de todo. También está demostrado, que debido a la precesión, en el 21 de Diciembre del 2012 (solsticio invernal), el eje de nuestro planeta apuntará directamente al centro de la galaxia.
Un dato muy interesante, es que esta cuenta larga, el calendario maya, terminaba en la fecha del solsticio de invierno del 2012. Esto era porque las tradiciones mayas contaban que a partir de esa fecha, no nos haría falta medir el tiempo como lo hemos hecho hasta ahora. Según el mito de la creación maya, el ser humano atravesaría una transformación que le llevaría a una reconexión con la fuente de todo.
John cree que en el 2012 se produce un hecho evolutivo, pero que no tiene nada que ver con los largos procesoso evolutivos de los que habla el modelo darwiniano. Al ser la consciencia la que evoluciona, la reacción es, supuestamente, instantánea. Mientras nos acercamos a ese punto crece una polaridad muy potente que se puede percibir perfectamente en nuestro mundo actual. Hay dos grandes masas de gente. Una opta por el mundo de la materia y por una vida controlada por el ego y la otra, por la luz o energía, intentando, literalmente, iluminarse. Puede sonar místico, pero la iluminación, no es más que conocimiento puesto a la práctica. De lo que se trata es de balancear esas dos polaridades en lo que se conoce como el camino del medio o tao. Una unificación más.
El conocimiento de estos grandes periodos de tiempo no era solamente de los mayas. En la cultura hindú, por ejemplo, se usaban los Yugas, que al igual que en los calendarios de la cultura maya, marcaban franjas muy extensas de periodos de tiempo. Eras doradas que eran precedidas por periodos de decadencia que más tarde volvían a renacer en su esplendor. Un ciclo eterno de muerte y renacimiento.

En los capítulos 10, 11, 12 y 13, ampliaremos extensamente la información a cerca de cuatro de estas grandes culturas ancestrales, la china, la egipcia, la maya y la hindú.
Para más información:
www.mc2012/index.html
www.tortuga.com
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